miércoles, 19 de junio de 2024

CD 367 – Con Voz Propia: Jorge Luis Borges: Los Libros como Extensiones de la Memoria y la Imaginación


Cinco claves para leer a Jorge Luis Borges

Borges todos los días repite la misma rutina. Mañana por medio, dicta clases de literatura inglesa en la facultad, vuelve a almorzar a su casa en la calle Maipú y, antes de las tres, sale otra vez, ahora hacia la Biblioteca Nacional. Sube por Maipú los pocos metros que lo separan de la avenida Santa Fe y baja las escaleras del subte en la estación San Martín. Cada día, desde su silla alta, saluda con respeto el empleado que vigila los molinetes; sin darse cuenta se han hecho amigos. 

El hombre lo recibe con un ceremonioso: “Buenas tardes, señor poeta” Borges se siente desbordar de simpatía hacia ese prójimo que, en apenas cuatro palabras, le ofrece su homenaje. A los 12 o 13 años de repetir el saludo, un viernes de otoño el hombre lo detiene y le explica que se jubila y el lunes ya no estará en ese puesto donde ha pasado la vida y, muy emocionado, le pide que le permita estrechar su mano. Le dice: ‘Ha sido para mí un honor conocerlo, verlo pasar cada tarde. Nunca lo olvidaré, don Arturo Capdevilla’.

Borges, asombrado, confundido, tartamudeando, no sólo ofreció su mano, sino que se dejó abrazar, sintiéndose por un momento -confesaría después- el doble de Arturo Capdevilla”. La anécdota, narrada por la escritora María Esther Vázquez, retrata distintos perfiles de Borges —su fina ironía, sus caminatas por esa Buenos Aires que convirtió en un artefacto de infinitos y cuchilleros, esa Buenos Aires, tan suya, civilizada y barbárica a la vez. 

Acá compartimos cinco claves para leer la obra de este escritor nacido en 1899 cuando se iba el siglo XIX y que trastocará, como un objeto en permanente desplazamiento, el siglo siguiente. 

1) Los textos de la biblioteca y los cuchilleros

Dijo Borges una vez que el hecho capital de su vida fue la biblioteca del padre, Jorge Guillermo. Lo precisó: “En realidad creo no haber salido nunca de esa biblioteca. Es como si todavía la estuviera viendo”. Esa biblioteca ocupaba toda una habitación, con estantes encristalados y miles de volúmenes. 

En “Borges y los dos linajes”, Ricardo Piglia plantea que en la obra de Borges se esconde un relato secreto (“pareciera que es la única historia que ha querido contar”, dice Piglia). Ese relato secreto es una relación imaginaria con el núcleo familiar, es el entrecruzamiento de dos linajes: uno, el materno, es el antepasado militar, del duelo y los cuchilleros, los guerreros ligados al culto al coraje, es el lugar donde la tradición de su familia se mezcla con la historia misma de la Argentina

Otro, el paterno, el antepasado cultural, el culto a los libros, donde el espacio simbólico es la biblioteca. La biblioteca paterna opera, así como la literatura universal.  Esas dos tradiciones esconden algo que define a la cultura argentina: el conflicto entre lo criollo y lo europeo, entre las armas y las letras, entre barbarie y civilización. Esta construcción permite posicionar a Borges en el centro que puede unir este conflicto.

En el marco del linaje paterno están los cuentos de la biblioteca: por citar textos clásicos, están “El Aleph”“La biblioteca de Babel”“El jardín de senderos que se bifurcan”, “El libro de arena”“Funes El Memorioso”“Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, “Pierre Menard, autor del Quijote” y “Las ruinas circulares”.  En cuentos de los cuchilleros se destacan “Leyenda policial”“Hombre de la esquina rosada”“Historia de Rosendo Juárez”, “Juan Muraña”“Biografía de Tadeo Isidoro Cruz”“La intrusa” y “El fin”.

2) Borges como lector

“Biblioteca personal”, de Jorge Luis Borges (Alianza Editorial), fue editado en 1988. Es un libro que trabaja sobre la materia de la que estaba hecho Borges: como lector. En el prólogo, Borges escribe: “No sé si soy un buen escritor; creo ser un excelente lector o, en todo caso, un sensible y agradecido lector”. De este modo, toma alrededor de setenta libros, les da un prólogo y de esa manera cierra el círculo que lo acompañó toda su vida. Allí, Borges, dirá que un libro es una cosa entre las cosas, un volumen perdido entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo, hasta que da con su lector, con el hombre destinado a sus símbolos.

La primera novela que Borges leyó completa fue “Huckleberry Finn”. También aparecen en su infancia “Los primeros hombres en la luna” de Wells, textos de Edgar Allan Poe“La isla del Tesoro”, la obra de Charles Dickens“Don Quijote”, los cuentos de hadas de los hermanos GrimmLewis Carroll“Las Mil y una noches según Burton”Borges no sólo será un extraordinario lector, sino que será un lector de sus propios textos y, por lo tanto, permanente traductor de su propia obra.

El caso emblemático fue “Hombre de la Esquina Rosada”la primera versión de ese texto aparece en 1927, en la revista “Martín Fierro”, bajo el nombre de “Leyenda policial”. Un año más tarde, el mismo texto revive bajo el título de “Hombres pelearon” en “El idioma de los argentinos”En 1933, reescribe el mismo duelo entre el Norte y el Sur en otra ficciónHombres de las orillas, publicado en la “Revista Multicolor” de los sábados bajo el pseudónimo de Francisco Bustos. Finalmente, en 1935 se transforma en “Hombre de la esquina rosada” en “Historia universal de la infamia”. En 1970 cerrará esta misma historia en “Historia de Rosendo Juárez”. En esa estructura de reescribirse, Borges no solo trabajará sobre su propia obra, sino incluso con los pesos pesados de la literatura argentina como el “Martín Fierro”En su cuento “El fin” Borges reescribirá el poema narrativo clásico de José Hernández.

3) La ficción colonizando la realidad

Como también ha analizado Ricardo Piglia, en Borges no se observa cómo la realidad interviene en la ficción, sino cómo la ficción coloniza la realidad. El texto fundacional de esta idea es “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, un misterioso mundo imaginario, citado en una enciclopedia, que empieza a invadir la realidad de los narradores.

Borges escribe en ese contexto“El contacto y el hábito de Tlön han desintegrado este mundo. Encantada por su rigor, la humanidad olvida y torna a olvidar que es un rigor de ajedrecistas, no de ángeles. Ya ha penetrado en las escuelas el (conjetural), ‘idioma primitivo’ de Tlön”Entonces dice que el mundo será Tlön y que él, Borges, no hace caso, y sigue revisando en los quietos días del hotel de Adrogué una indecisa traducción.

Esta estructura también se observa en un texto como “El acercamiento de Almotásim” (de “Historia de la Eternidad”, 1936). Borges desarrolla la historia de la novela ‘The approach to Al-Mu’tasim’ de Mir Bahadur AlíBahadur es un personaje ficticio. La clave está en el contexto: Borges introduce esta ficción en un libro de ensayos sobre textos reales. Hace así la reseña verdadera de un libro imaginario. 

4) “El sur”, su texto más biográfico

En el cuento “El sur” (“Ficciones”), el protagonista, Juan Dahlmann, se encuentra, al igual que Borges, entre dos linajes. El del abuelo Johannes Dahlmann, pastor de la Iglesia evangélica, y el del abuelo materno, Francisco Flores, soldado muerto por los “indios” en la frontera. Como bibliotecario —a pesar de mantener una estancia en el sur, un estuche, una vieja espada y el gusto por ciertas músicas—, traiciona al antepasado Flores y elige vivir bajo el linaje paterno. Sin embargo, es en la muerte donde el protagonista elige el otro destino: “en la discordia de sus dos linajes, Juan Dahlmann (tal vez a impulso de la sangre germánica) eligió el de ese antepasado romántico, o de muerte romántica”Tras un accidente en la cabeza y el traslado al hospital, Dahlmann pareciera elegir morir (el final, en rigor, es contundentemente ambiguo) en un duelo en el sur.  Su destino sudamericano.

En este cuento aparece la referencia —nunca explicitada— al accidente que sufre Borges en la cabeza. En las vísperas de Navidad de 1938 fue a visitar a una amiga que vivía en un primer piso de un departamento. Borges decidió subir por la escalera. El batiente de una ventana recién pintada le rozó el cuero cabelludo.  La herida se le infectó. Sufrió alucinaciones. Fiebre. Una noche perdió el habla y tuvo que ser llevado al hospital para una operación de urgencia. Lo amenazó una septicemia. Estuvo a punto de morir.

Así lo contó el propio Borges“Cuando comencé a recuperarme, temí por mi integridad mental. Recuerdo que mi madre quiso leerme de un libro que yo había pedido poco antes, “Out of the Silent Planet”, de C.S. Lewis, pero durante dos o tres noches postergué la lectura. Al final triunfó mi insistencia, pero tras escuchar una página o dos comencé a llorar. Mi madre me preguntó el motivo de mis lágrimas. ‘Lloro porque comprendo’, le dije. Poco después me pregunté si podía llegar a escribir de nuevo. Previamente había escrito algunos poemas y docenas de reseñas breves. Pensé que, si ahora intentaba escribir otra reseña, y fracasaba, estaría perdido intelectualmente, pero que, si intentaba algo que realmente nunca había hecho antes, y fallaba en eso, no sería entonces tan grave y hasta podría prepararme para la revelación final. Decidí que intentaría escribir un cuento. El resultado fue “Pierre Menard, autor del Quijote”.” 

5) La ceguera y la economía de las palabras

La ceguera marcará toda la vida del escritor. El 3 de febrero de 1914, los Borges partieron a Europa en el del vapor alemán Sierra Nevada con destino a Bremen que transportaba. Llegarían al viejo continente poco más de 20 días después. Su destino final sería Ginebra adonde se fueron para abordar la creciente ceguera del padre, Jorge Guillermo (serán, finalmente, dos los viajes hacia Suiza).

La herencia de los problemas en la vista también venía de su bisabuelo paterno, Edward Haslam, quien escribió para el “Buenos Aires Herald”, para el “River Plate Times” y para el “Southern Cross”. La ceguera impactará inevitablemente en la escritura de Borges desde los años 50, ya que el escritor no tendrá posibilidad de leerse. El autor de “Ficciones”, así, irá retomando así al género de la poesía que había marcado el origen de su obra en los años veinte.

Un poema clásico de la ceguera es “Poema de los dones”, donde se muestra estoico e irónico ante esta fatalidad. Dice: “Nadie rebaje a lágrima o reproche, esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dio a la vez los libros y la noche”.

Finalmente, la clave en Borges es lo mínimo: oraciones breves, adjetivos precisos “el adjetivo cuando no da vida mata”, decía Vicente Huidobro—, tramas resueltas en pocas páginas, por momentos formulaciones de sujeto, verbo y predicado. Sencillo. Con un cuento suyo como “Tema del traidor y del héroe”, de una página y media, se podría hacer una estupenda novela de 700 páginas.

(Fuente: https://borgespalooza.com/cinco-claves-para-leer-a-jorge-luis-borges/)



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Track 01: Última Entrevista a Jorge Luis Borges en la Televisión Argentina (56:10)
Parte 1
Parte 2

Esta entrevista ocurrió en 1985, en la televisión argentina, canal ATC (Argentina Televisora Color). Entrevistador: Raúl Burzaco

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=gDFE5FVbf8M

 

Track 02: Última Entrevista a Jorge Luis Borges en la Radio Argentina (46:55)

Parte 1
Parte 2

La misma fue concedida a la periodista Gloria López Lecube en su casa de la calle Maipú, en la ciudad de Buenos Aires.

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=_yZFwVCO8qA

 

Track 03: Otra Entrevista radiofónica (44:45)

Parte 1
Parte 2

Entrevistado por Roberto Alfano (amigo del escritor, quien luego escribe un libro sobre el Humor de Borges), Ulises Barrera, Enrique Bugatti y Enrique Llamas de Madariaga. Lo curioso, y refrescante, es que a pesar de ser varios lo dejan hablar sin interrumpirlo ni guiarlo mucho con preguntas.

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=m1kG_4zF5Tw&t=2s

 

Track 04: Jorge Luis Borges dicta una Conferencia Magistral sobre James Joyce (55:46)

Parte 1
Parte 2

Ya en "Inquisiciones" (1925), Borges incluyó un ensayo sobre el “Ulises” de Joyce. Treinta y cinco años después, en el marco de unas conferencias desarrolladas en la Universidad Nacional de La Plata, disertó sobre la obra del escritor irlandés.

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=GCTbPDt7bu8

 

Track 05: Jorge Luis Borges en el Teatro Auditorium de Mar del Plata (1985) (59:31)

Parte 1
Parte 2

Material recuperado por @htvmdp gracias a la donación del material de Jorge Zanier.

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=466rLdLAOpI 

viernes, 7 de junio de 2024

CD 366 – ¡Aventuras en la Onda Mágica!

Cuentos para Conocer la Radio


Hola. ¡Agárrate fuerte, porque iniciaremos un viaje mágico lleno de risas y ondas que te harán bailar como un mono juguetón! Aquí, la Radio es la superestrella, ¡la que brilla más que un arco iris de caramelos!


Resulta que un autor muy listo le contó a una Máquina Mágica sus ideas más brillantes, y ¡pum!, nacieron 8 historias chulísimas. Pero eso no es todo, porque el autor, que es como un hada de las palabras, le hizo unos retoques para que quedaran tan bonitas como estrellas en el cielo.


Y ¿saben qué? La Inteligencia Artificial y el autor se hicieron amigos supersabios, juntaron sus superpoderes y crearon cuentos que están por explorar. Después de tener todos los cuentitos escritos, volvimos a pedir ayuda a la Inteligencia Artificial y ella nos narró las historias con voces muy emocionantes. Y para hacerlo aún más especial, llamamos al genio de la edición, Henry Onán González de Honduras, para que le diera un toque mágico a cada capítulo.


Así que, sin enrollarnos más, les extendemos una invitación grandota a disfrutar de estas "Aventuras en la onda mágica". ¡Prepárate para imaginar y soñar con historias que harán que tus orejas se conviertan en las más felices del vecindario!

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Descargar:
Track 01: La Amistad Sonora (03:13)

Track 02: El Gato con Botas y la Radio Sabia (03:23)

Track 03: Caperucita en “Sintonía” (03:35)

Track 04: ¡Las 4 Notas Mágicas! (02:56)

Track 05: Mateo, Salvado por la Radio (02:51)

Track 06: Blanca Nieves y la Radio Encantada (02:59)

Track 07: La Radio de los Sueños (03:19)

Track 08: Lucas, el Niños que Voló con la Onda Corta (03:25)

 


Ficha Técnica:

¡Aventuras en la Onda Mágica! Guion: Inteligencia Artificial y Tito Ballesteros. Edición Sonora: Henry Onán González.

Fuente: https://titoballesteros.blogspot.com/

Se adjunta el Cuaderno #21. ¡Aventuras en la Onda Mágica! Cuentos para Conocer la Radio. Febrero de 2024. 








 

jueves, 23 de mayo de 2024

CD 365 – Espejos (VIII)

 

Una Historia Casi Universal


«Cada día, leyendo los diarios, asisto a una clase de historia. Los diarios me enseñan por lo que dicen y por lo que callan. La historia es una paradoja andante. La contradicción le mueve las piernas. Quizá por eso sus silencios dicen más que sus palabras y con frecuencia sus palabras revelan, mintiendo, la verdad.”


Mediante narraciones breves y redondas, Eduardo Galeano (Montevideo, 1940-2015) nos cuenta Una Historia Casi Universal, a través de las vidas de personajes no oficiales, invisibilizados por los relatos hegemónicos.

Aquí transformamos esos
 Espejos pensados para los Ojos del Ver, en Piezas Sonoras, Radiofonizadas para los incesantes Ojos del Imaginar.

 


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Descargar: 
 

Track 01: La Estatua Más Alta (03:07)

Track 02: Máscaras (02:30)

Track 03: Las Nueve Lunas (01:23)

Track 04: Retrato de Familia en China (01:56)

Track 05: Hindúes (01:29)

Track 06: Escribir Sí (01:24)

 


Ficha Técnica:


“Espejos. Una Historia Casi Universal” es una obra de Eduardo Galeano compuesta por “casi 600 relatos” que fue publicada originalmente en Madrid por Siglo XXI Editores, en febrero de 2008.

Las lecturas de los textos seleccionados están a cargo de Alicia Talsky (Track 01), Pablo García (Track 04 y Track 06), Inés Ghiggi (Track 02) y Luciana Dattilo (Track 03 y Track 05).

La Idea, Musicalización y Edición pertenecen a Miguel Latuff

miércoles, 8 de mayo de 2024

CD 364 – Con Voz Propia: Octavio Paz: “Desde Niño Pensé Que Mi Destino Era el de Las Palabras”


Octavio Paz nació el 31 de marzo de 1914 en Ciudad de México y fue el único hijo del matrimonio entre Josefa Lozano y Octavio Paz Solórzano. Además de gran poeta y ensayista, la figura de Paz es hoy reconocida por la valentía de defender la causa feminista, la lucha contra los totalitarismos y la defensa de la ecología, en una época en que muy pocos lo hacían.

 

Una de sus obras maestras, “Pasado en Claro” (1975), es un libro constituido por un largo y único poema de alrededor de seiscientos versos. Es un texto principalmente autobiográfico en el que conviven dos voces: la del poeta que recuerda desde el presente y la de un pasado que reinventa, y en el que los temas son la casa, el hogar, la infancia.

“Mi madre, niña de mil años, madre del mundo, huérfana de mí, abnegada, feroz, obtusa, providente, jilguera, perra, hormiga, jabalina, carta de amor con faltas de lenguaje, mi madre: pan que yo cortaba con su propio cuchillo cada día.”

 

Con estos versos del poema “Pasado en Claro”, Paz recuerda a su madre, Josefa Lozano, hija de andaluces. En 1977, el poeta mexicano fue parte del hoy mítico programa de entrevistas “A Fondo” de la TVE. En la emisión que lo tiene como protagonista, Paz le cuenta al periodista Joaquín Soler Serrano que esos versos los había escrito para mostrar a la madre de origen español, que él veía como madre y niña a la vez. Y que su primera conexión con el país de la madre había sido a través las canciones populares que ella cantaba.

 

En cambio, hay ferocidad para referirse al padre, Octavio Paz Solórzano. Y brutalidad para contar su muerte: “Del vómito a la sed, atado al potro del alcohol, mi padre iba y venía entre las llamas. Por los durmientes y los rieles de una estación de moscas y de polvo, una tarde juntamos sus pedazos. Yo nunca pude hablar con él. Lo encuentro ahora en sueños, esa borrosa patria de los muertos. Hablamos siempre de otras cosas”.

 

Octavio Paz Solórzano fue abogado, político y periodista, que se unió al ejército zapatista durante la Revolución Mexicana y que más tarde murió arrollado por un tren. En esa entrevista con Soler SerranoPaz se niega a ahondar en su relación con su padre, pero reconoce que era una figura que le generaba “desasosiego”.

 

Sin embargo, también cuenta que fue su abuelo, Ireneo Paz, el hombre que él quería. Ireneo, también escritor, fue la primera y gran influencia literaria de Octavio: el abuelo le relataba historias al nieto y además Octavio se crió en su casa, que tenía una biblioteca de entre seis mil y siete mil ejemplares, a la que Octavio tenía acceso libre, por lo cual, de niño leyó todo lo que quiso tanto de literatura mexicana como universal.

 

Su padre y su abuelo eran abogados, así que Octavio Paz empezó esa misma carrera para seguir la tradición familiar. Aunque casi la terminó, se negó a recibirse porque ya sabía que quería dedicarse a la poesía. En su paso por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) conoció a Elena Garro, que también se convertiría en una reconocida escritora. Garro y Paz se casaron en 1937 y tuvieron una hija: Helena.

 

Ese mismo año, el poeta chileno Pablo Neruda invita a Paz al Congreso de Escritores Antifascistas, a celebrarse en Valencia, para defender la causa republicana en medio de la Guerra Civil Española. Paz admiraba la obra de Neruda, que ya era conocido, y el chileno fue uno de los primeros en prestar atención a la poesía del mexicano. Sin embargo, la relación entre ambos fue conflictiva. Aunque en su juventud, Paz se posicionaba cercano al marxismo, más tarde se desilusionó del régimen soviético y denunció los crímenes de Stalin. En tanto que Neruda se convirtió en un defensor del mandatario ruso. Estas diferencias los llevaron a pelearse casi a las piñas (parece que el chileno logró esquivar una piña del mexicano y luego los separaron) y estuvieron distanciados casi 20 años. Sin embargo, pudieron reconciliarse en Londres unos años de la muerte de Neruda.

 

Después de ese viaje a España, donde conoció personalmente a Vicente Huidobro, Nicolás Guillén y Antonio Machado, se fue a París, donde conoció a César Vallejo, y luego pasó por Nueva York antes de regresar a México en 1938, donde escribió artículos de apoyo de la causa republicana y también fundó las revistas literarias “Taller” y “El Hijo Pródigo”, de las que surgió una nueva generación de escritores mexicanos.

 

En 1943 ganó una Beca Guggenheim y se fue a vivir a Estados Unidos, hasta que, finalizada la Segunda Guerra Mundial, Paz entró al Servicio Exterior Mexicano, que lo destinó a París. Allí conoció a Jean-Paul Sartre, a Albert Camus y a André Breton, de quien se haría amigo personal. La obra de estos pensadores franceses influirá más tarde en la obra del mexicano. Según cuentan Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, en la biografía que escribieron sobre Octavio Paz, fue en esa estadía en la capital francesa que Paz empezó su alejamiento del marxismo y el existencialismo para acercarse a un socialismo utópico y al surrealismo.

 

A principios de los años cincuenta, su trabajo llevó a Paz a conocer Japón y la India, donde por primera vez tuvo contacto con los clásicos budistas y taoístas. “El budismo fue un ejercicio mental y espiritual que me ayudó a empezar a dudar del yo y de sus espejismos. La veneración del yo es la mayor idolatría del hombre moderno. Para mí el budismo es una crítica del yo y de la realidad. Una crítica radical que no termina con la negación sino con la aceptación. Todos los grandes santuarios budistas de la India contienen relieves y esculturas de gran sensualidad. Una sexualidad poderosa pero pacífica. Me impresionó encontrar esa exaltación del cuerpo y de los poderes naturales en una tradición religiosa y filosófica que menosprecia el mundo y que predica la negación y el vacío”, le dijo Paz en 1990 a Alfred Mac Adam en la entrevista que dio a la revista literaria “The Paris Review”.

 

En 1952 volvió a México, allí fundó el grupo poético y teatral “Poesía en voz alta” y empezó a colaborar en la “Revista Mexicana de Literatura” y en “El Corno Emplumado”, en las que defendió las posiciones experimentales del arte contemporáneo.

 

“El hombre que volvió a México a fines de 1952 era un poeta diferente, un escritor diferente. Si me hubiera quedado en México, probablemente me hubiera ahogado en el periodismo, en la burocracia o en el alcohol. Huí de ese mundo y probablemente también de mí mismo”, dijo Paz en la entrevista con “The Paris Review”.

 

En 1960 volvió a ser destinado a París como parte del servicio diplomático mexicano y luego a la India entre 1962 y 1968, donde conoció a la artista plástica francesa Marie-José Tramini. Ya divorciado de GarroPaz se casó con Tramini en 1964 en los jardines de la Embajada de México en la India bajo un árbol de neem, típico del país asiático.

 

En octubre 1968, Paz renunció a su cargo diplomático en señal de protesta por la sangrienta represión del gobierno a las manifestaciones estudiantiles, conocida como la Masacre de Tlatelolco.

 


La Obra de Octavio Paz


El poeta mexicano cuenta con una gran producción literaria entre el género de la poesía y el del ensayo. Dentro de la lírica incursionó en el erotismo, la experimentación formal y la reflexión sobre el destino del hombre. Además de “Pasado en claro”, su otra gran obra maestra es “Piedra de Sol” (1957), en la que se ven las preocupaciones históricas y existenciales del autor. En tanto que la obra ensayística, su curiosidad lo llevó a escribir de múltiples temas como literatura, historia, política y sociología.



Sor Juana Inés de la Cruz.


Una mención particular es el estudio crítico “Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe” (1982), el ensayó que Paz escribió sobre la escritora y religiosa mexicana. “Quería recuperar una figura que considero esencial, no sólo para México sino para América en general. Al principio, Sor Juana fue sepultada y olvidada, después desenterrada y momificada. Yo quería devolverla a la luz del día, liberarla del museo de cera. Está viva y tiene mucho para decirnos. Fue una gran poeta, la primera en la larga línea de mujeres poetas latinoamericanas… no olvidemos que Gabriela Mistral, de Chile, fue el primer escritor latinoamericano que ganó el Premio Nobel. Sor Juana fue, además, una intelectual de primera clase (…) y una defensora de los derechos de la mujer. Fue puesta en un pedestal y ensalzada, después perseguida y humillada. Debía escribir sobre ella.”, contó Paz en la entrevista “The Paris Review”.

La escritora mexicana Elena Poniatowska recuerda que en 1960 Paz le escribió: “En general las mujeres me dan más esperanzas sobre la humanidad actual que los hombres. Quizá el gran fenómeno del siglo XX no sea la física nuclear, ni el comunismo, ni Fidel Castro, sino la liberación de la mujer”.

 


El Reconocimiento Internacional


En 1990 la Academia Sueca le otorgó a Paz el Premio Nobel de Literatura por “su escritura apasionada y de amplios horizontes, caracterizada por la inteligencia sensorial y la integridad humanística”. Además del máximo galardón a las letras a nivel mundial, ya había obtenido el reconociendo mayor a las letras hispanoamericanas con el Premio Cervantes en 1981. En tanto que, en 1993, recibió el premio Príncipe de Asturias.


Octavio Paz
 murió a los 84 años, el 19 de abril de 1998, en la Ciudad de México.


(Fuente: 
https://www.cultura.gob.ar/octavio-paz-10343/)

 



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Descargar:

Track 01: Entrevista a Octavio Paz en “A Fondo” (1977) (01:32:26)

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=8d3MXfrt7nU

 



Ficha Técnica: 


En 1977 ya se habían restablecido las relaciones diplomáticas con México después de la muerte de Francisco Franco, lo que da una singular importancia a este programa con Octavio Paz (1914 - 1998). Su temprano interés por la política -su abuelo fue consejero personal de Zapata- y la cultura, le lleva a una amplia reflexión que desarrolla como ensayista y editor de las revistas "Plural" y "Vuelta". Sus opiniones sobre las relaciones entre México y España “hay dos aspectos de mi tradición que me son profundamente desagradables: el centralismo de Madrid y el centralismo azteca”, sobre el Estado “el gran criminal del siglo veinte es el Estado centralista”, se engarzan con las estéticas “el surrealismo fue el último gran movimiento espiritual de Occidente”, y las propias de un gran escritor “¡ay de aquellos que no saben gramática!” y poeta. Uno de los hilos conductores del programa es su libro de poemas “Pasado en claro”, con cuyo último verso Paz se despide: “Soy la sombra que arrojan mis palabras”.

En 1990 obtuvo el Premio Nobel de Literatura. En el 2001 Gonzalo Herralde realizó varias presentaciones con Joaquín Soler Serrano de programas de “A Fondo”, en la que sería su última aparición profesional antes las cámaras. En este caso se trata del “A Fondo” con Octavio Paz de 1977. La producción se hizo gracias a la colaboración con RTVE para los Canales Temáticos Internacionales, que dirigía Javier Martín Domínguez.