jueves, 29 de diciembre de 2016

CD 169 – Cromañón: Fuegos Que Nos Siguen Quemando


194 Pibes

El día 30 de diciembre de 2004, fecha que esperé con mucha ansiedad, fui a República de Cromañón dispuesto a ver el último recital del año de “los chicos de Celina”.

La enorme cantidad de pibes que estábamos ahí habíamos ido a pasarla bien, a compartir con callejeros de todo el país la emoción que nos provocaba escuchar a la banda de nuestros amores.

De golpe, apenas habían arrancado con el primer tema, vi cómo una superfiesta del rocanrol se convertía en una película de terror. Lo que tuve que soportar en ese lugar me partió la cabeza. ¿Qué digo cabeza? ¡Me partió la vida en dos! Es una mochila que voy a llevar hasta el día que me muera.

¡Y pensar que yo era un chico feliz! Me hacían feliz sus canciones, me sentía feliz cuando pisaban el escenario, que cada vez tuvieran más seguidores. Me hacía feliz su éxito, que sentía como mío. Esperar el próximo show y saber que había llegado, otra vez, el momento de agitar con las letras de rock que nos entienden, a mí como a miles de pendejos de mi edad. 

Con Callejeros podía sentir al mango el privilegio de ser feliz. Hoy me pregunto si habrá sido demasiado perfecto amar a la banda que sabía ponerle las palabras justas a mis sueños, el sonido exacto a mis ilusiones.

Pero en medio de lo que soñamos en ritmo de fiesta, esa noche aprendí a la fuerza que la muerte está mucho más cerca de lo que creía, que se puede tocar y te puede tocar. Pensé en mis viejos. En mi madre y mi padre, que no se merecían una cosa así. Son buenos tipos.

Jamás me cortaron el vuelo, todo lo contrario. Entendían que siguiendo a la banda yo era feliz.

Tocaran donde tocaran –Liniers, Mataderos, Cosquín, Catamarca, Salta o Jujuy–, ahí estaba yo prendido a la garantía de dos horas de felicidad.

Eso es lo que querían mis padres para mí. ¡Pobrecitos! ¡Qué fiestas de mierda iban a pasar! ¡Si por lo menos me hubiera podido despedir! Pero nada, me fui sin decirles todo lo que los quiero a ellos, a mis hermanos, a mis amigos. ¡Morir tan joven y de una manera tan, tan estúpida! ¡Y todo por un boludo que tiró una candela al techo!

Perdí a muchos amigos. Lloré como nunca. El dolor de cada familiar que llegaba y se encontraba con el cuerpo de su ser querido tirado en la vereda era como una puñalada para mí.

(Fuente: “Cromañón. La tragedia contada por 19 sobrevivientes”, de Ezequiel Ratti y Franca Tosato. Buenos Aires, Planeta, 2006)

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Ficha Técnica:

Documental Radiofónico Ideado, Producido y Editado por Matías Pablo Lanzi.

Con los testimonios de Juan Domingo Ledesma, Mailín Blanco, Federico Soto y Damián Nelson  Quispe, sobrevivientes de la tragedia, y Andrea Amman y María Teresa Volpe, Psicólogas que brindaron asistencia profesional a las víctimas de República de Cromañón.