Entrevista de Felipe Pigna
¿Cuándo empezaste a escuchar radio?
Yo escuchaba radio desde chico en mi casa de un modo más caótico y sin que mediara ningún tipo de decisión. Alguien prendía la radio y yo escuchaba lo que viniese. Calculo yo que cuando era chico me gustarían personajes como “Tatín”, el personaje de Tato Cifuentes, que a lo mejor me gustaba simplemente porque el personaje era un chico y era más funcional a mis gustos infantiles. De lo que yo recuerdo que creo que hoy volvería a escuchar están “Los Grandes del Buen Humor”, que me parece que eran estupendos, desde luego Niní Marshall, desde luego Sandrini, pero también Carlos Ginés, o Mareco que hicieron programas muy interesantes, muy llenos de gracia y de creatividad.
¿Y se te daba por pensar, alguna vez, que podías estar ahí?
Sí, pero en realidad a mí me daba por pensar en todo. Pensaba que podía estar ahí como también pensaba que podía ser pirata en la Malasia. No puede ser tomado, desde el punto de vista de la biografía, como una de esas señales que tanto adoran los biógrafos, que buscan víboras en la cuna de Heracles.
Y entre tantas cosas, ¿jugabas a la radio?
Sí, jugaba. Jugaba a que transmitía partidos o ya de más grande jugaba a una radio llena de malas palabras y de despropósitos, que fue la que finalmente vino a hacerse en la Argentina en forma oficial.
Pero vos te cuidás mucho del uso de malas palabras.
No es que me cuido. Posiblemente no las necesite. Me parece que no son funcionales al tipo de radio que yo hago.
¿Cómo fuiste encontrando la forma del actual programa?
Yo creo que por casualidad. También por casualidad. Y me parece que en cierto sentido este es un programa romántico, no porque sea un programa de boleros, sino porque la obra, que sería el programa está muy vecina al artista. Y entonces cuando uno lee la obra de un poeta romántico tiene la sensación de que eso le pasó al tipo. Y en este programa hay algo parecido a eso. Las cosas que informa el programa son las cosas que me obsesionan a mí, que me divierten a mí, o que forman parte de mi historia. Es decir, estoy yo ahí, por más que esté representando un personaje. De manera que el programa ha sido un espejo de mis evoluciones y si el programa ha cambiado es porque yo también he cambiado. No porque hemos tomado una decisión en una reunión de producción de cambiar la cortina, cambiar el título, que eso no es más que repintar el programa. Me parece que sin ninguna decisión el programa ha ido cambiando y ha venido a dar en este programa que hacemos hoy que no es parecido al que hacíamos con Adolfo Castello hace veintitantos años.
¿Y de qué te vengás cada día?
La venganza tiene su origen en una indignación impotente. Alguien recibe un agravio, o un rechazo, y no tiene poder para vengarse. Entonces pasa el tiempo maquinando una construcción de poder que le permita escarmentar al que lo ha agraviado. Pero cuando ese poder es construido, el deseo de venganza desaparece. Porque ese deseo es alimentado únicamente por la imposibilidad de ejercerlo, por la impotencia. Cuando uno puede vengarse, ya no lo desea tanto. Pero me parece también, que, en una vida exenta de épica, como la de muchos de nosotros, la mía por lo menos, la mayoría de nuestros deseos de venganza tienen que ver con rechazos amorosos, o con desprecios, alguien que no nos quiso. Yo creo que eso es un error.
Entonces, “La venganza será terrible”, puede ser interpretado como que la venganza en sí misma es terrible.
Sí, la venganza es una institución terrible y hace más daño al que quiere vengarse que al objeto de esa venganza. Porque eso de ir alimentando odio y rencores es “malo pa’ la salú”. En las revistas de autoayuda, en los libros de autoayuda, debería figurar esto: un deseo de venganza es malo para la economía, para el cutis. Pero también en lo que se refiere al amor yo, en mi propio y modesto ser, he tratado de comprender y de aceptar que no todas las mujeres se van a enamorar de uno. En realidad, casi ninguna. Pero, ¿por qué digo esto? Porque es algo que los hombres suelen no aceptar con facilidad. Yo conozco muchas personas, incluso muchas personas inteligentes, que cuando reciben un rechazo amoroso o cuando ven que no se les da juego en algún foro se ponen odiosos, se ofenden y buscan vengarse de algún modo. Y eso está mal, es canallesco, uno no debe permitir que suceda.
Lo que uno no debe ser es mezquino en el amor, ¿no?
Sí. Eso de andar haciendo unas cuentas casi bancarias para ver si uno da o no da es objeto de mezquindad. Sin embargo, a veces uno se arrepiente de algunos episodios en que uno ha dado más, no por arrepentirse de haber sido generoso, sino porque a veces dando demasiado uno incomoda al otro y porque la mala lectura de un amor, de una situación amorosa es humillante y creo que es lo peor que le puede pasar a un enamorado, no leer correctamente la situación. Si yo me arrepiento de algo en algún caso, en algún episodio amoroso, es de haber leído mal, de haber creído que me amaban mucho cuando no era así. Y de haber generado una respuesta desmesura que incluso pudo ser incómoda para el otro, para el que no me amaba tanto. Pero, además, menoscabante de mi propia dignidad. Y yo me arrepiento en algún caso, no de haber amado más de lo que me amaron, si no de no haber leído bien. El enamorado, el buen enamorado, sabe exactamente, o debe saber exactamente, hasta dónde debe llegar, cuánto es que le están abriendo la puerta. Y debe saber también cuando sobra, cuando debe marcharse. Así que yo, en algunos amores, más que el dolor del amor contrariado, siento la humillación de no haber sabido leer. Y hasta pido perdón por eso.
(Fuente: www.elhistoriador.com.ar)
Contenido:
Track 01: “Los Ósculos que te Dí” (05:38)
Ficha Técnica: “Demasiado Tarde para Lágrimas” – Breve Radioteatro. Participan: Alejandro Dolina, Rina Morán, Adolfo Castelo y Guillermo Stronatti. Radio El Mundo, 10 de mayo de 1985.
Track 02: “Revista Mujer: ¿Las Mujeres no tenemos el Derecho de Salir a Caminar Solas de Noche?” (16:45)
Participan: Alejandro Dolina, Adolfo Castelo y Guillermo Stronatti. Radio El Mundo, 15 de abril de 1986.
Track 03: “El Calendario de los Mayas” (30:15)
Ficha Técnica: “Demasiado Tarde para Lágrimas” – Otros Contenidos: Reglamento del “Hotel Don Ernesto”. Ideas Útiles: Haga Plastilina para sus Chicos; Cómo Limpiar el Termo; Cómo Despegar Estampillas; Cómo Domesticar unos Zapatos Nuevos; Operación Antihipo.
Participan: Alejandro Dolina y Guillermo Stronatti. Radio El Mundo, 13 de agosto de 1987.
Track 04: “Saber Presentar Cosas en la Mesa” (20:32)
Ficha Técnica: “Demasiado Tarde para Lágrimas” (Transmisión Especial realizada desde la Casa de la Provincia de Entre Ríos, en Buenos Aires)
Participan: Alejandro Dolina y Guillermo Stronatti. Radio El Mundo, 7 de abril de 1988.
Track 05: “Cómo Hacer que el Perro no se Sienta Celoso Cuando Usted Tenga un Hijo” (14:43)
Ficha Técnica: “Demasiado Tarde para Lágrimas” – Otros Contenidos: Mensajes de Oyentes [incompleto] y Sobre las Palabras «Escrúpulo» y «Cálculo» y las Medidas de Peso.
Participan: Alejandro Dolina y Guillermo Stronatti. Radio El Rivadavia, 3 de julio de 1989.
(Fuente: https://venganzasdelpasado.
(Para descargar, haz click aquí)
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