viernes, 20 de febrero de 2026

CD 408 – Con Voz Propia: Daniel Moyano: “Soy Un Tipo que Trabaja con Palabras”

 

Daniel Moyano: Habitar un exilio

Redacción: Daniela Cormick
Edición: Pedro Ramírez Otero/Fernando Tebele/Eugenia Otero

Publicado el 30 junio 2022

 

Su vida —y la obra que con ella hizo— es un milagro.

 Milagro del deseo y la necesidad de decir,

constatación de un universo capaz de abrirse

 y florecer más allá de cualquier adversidad.

María Teresa Andruetto 

Si tenemos que describirlo, para quienes no lo conocen, podemos mencionar su recorrido como escritor: novelista y cuentista, admirado por Augusto Roa BastosJulio CortázarGabriel García Márquez y Leopoldo Marechal, uno de los grandes narradores en español de la segunda mitad del siglo XX, multipremiado a nivel nacional e internacional por cuentos y novelas. Su obra es una fuente inagotable de análisis literarios, filosóficos, históricos, a través de tesis, artículos, ensayos.
Sin embargo, esto deja de lado mucho de lo que fue, de las experiencias y recorridos de los que se nutren sus textos: soldador, albañil, músico, docente y estudiante (y un constante autodidacta), periodista, obrero, fotógrafo, cronista crítico de su espacio y tiempo, migrante, sudaca… «Soy el plomero Moyano e intento ser escritor», decía dando cuenta de esa humildad y humor presentes en sus textos y palabras.
El 24 de mayo pasado, además, marcó los 46 años desde su exilio en España. Un exilio entre tantos en el contexto del Golpe de Estado genocida de 1976, tremendo y doloroso como todos. Un exilio más también para él, dentro de la sucesión de desarraigos que marcaron su biografía, su identidad, cuya vivencia es un componente ineludible y constante en su obra literaria y en los personajes que supo construir.
Su producción literaria, calificada de “realismo profundo” (alejado de lo “pintoresco”) y “escritura musical”, fue ignorada -y prohibida- por mucho tiempo en Argentina, y solo reciente y lentamente está retornando a ser conocida y valorada.
“Su obra, como la de varios compañeros de época, interrumpe su circulación en el momento de mayor reconocimiento, a raíz del golpe de Estado, que silencia, expulsa, apresa o asesina, por lo cual estamos todavía en deuda con su escritura”, dice Teresa Andruetto, escritora cordobesa de prestigio internacional. En ese sentido, fue uno de los autores recuperados por una muestra en el Sitio de Memoria del D2 de Córdoba, cuya biblioteca comparte autores prohibidos y perseguidos en la última dictadura argentina.
Daniel Moyano nació en Buenos Aires el 6 de octubre de 1930, un mes después del golpe de José Félix Uriburu contra Hipólito Yrigoyen, que él señalaría como marca en su vida, signada por los golpes militares. “No es la primera vez que vienen. En cuarenta años el viejo los ha visto llegar en caballos, en camiones, siempre de noche, desde todos los puntos cardinales llegan ellos siempre, cambian todo de sitio llamando sur al norte, lo miran todo sospechando”, dice Moyano en la novela “El Vuelo del Tigre”.
Su primer exilio lo vivió con cuatro años, cuando su familia se mudó a Córdoba. Y continuó trágicamente en 1937, cuando su padre, Cayetano Moyano, asesinó a su madre, María Bellini, y fue encarcelado, hecho que marcó su vida inexorablemente (y surge en su novela “Dónde estás con tus ojos celestes”).
A partir de entonces, vivió en distintos pueblos de las sierras de Córdoba, con parientes, junto a su hermana Blanca: “Mi padre desapareció. Reapareció años después. Todos los tíos me dieron material para los cuentos… Pasé un tiempo en un reformatorio, y mi hermana en un colegio de monjas”. En casa de sus abuelos comenzó a leer clásicos y a desarrollar el gusto por la escritura y la música, acompañado por su abuelo Giuseppe Bellini.

El desamparo y la pobreza son ejes en muchos de sus cuentos sobre infancia: “Sus tíos eran muy pobres y tenían muchos hijos y lo habían adoptado a él como si verdaderamente hubieran sido capaces de mantenerlo. La casa le pareció inmediatamente un lugar de castigo” (“La Puerta”). Supo contar la miseria de esos tiempos con humor. Compartió juegos y travesuras con su vecino Ernesto Guevara.

Vivió en Córdoba hasta los 30 años, donde se desarrolla su primera novela “Una Luz muy Lejana”, y decía haber comenzado a escribir, justamente, “para entender esa ciudad monstruosa que era Córdoba”, y a los familiares con quienes había vivido de niño.
En esta provincia se publicó su primer libro de cuentos, “Artistas de Variedades”, en 1960, luego de ganar un premio en 1957. Trabajó de albañil y soldador. Autodidacta y curioso, buscaba aprender idiomas para leer autores en su lengua original, concurría a clases en la universidad sin ser alumno (terminó el secundario para adultos entre el 74 y 75) y, contaba: «Además de pretender ser escritor, quiero ser el violinista Moyano, aunque no cuadre mi apellido con tanta tradición judía del instrumento. Mi apellido, más bien, se adaptaría a un cuchillero no borgeano».

Su segundo exilio, en 1959, fue hacia La Rioja, donde encontró su lugar por un tiempo, lo que recupera en muchos relatos con un sentimiento de pertenencia y añoranza, como en “Caballo de izquierda” (uno de sus últimos cuentos): “Estaba entrando en mi propio país interior, en mis 29 años, en todo lo que había dentro de mí y no sabía que lo tenía, entraba en un período que duró 17 años, los más fecundos, acaso los más hermosos de mi vida, en la única tierra donde nunca me sentí forastero o extranjero. Es más: en una tierra que casi inmediatamente sentí mía”.
Allí se casó con Irma Capellino, y nacieron su hijo Ricardo y sus hijas Beatriz y María Inés. Fue profesor en el Conservatorio Provincial de Música junto a su esposa, pianista, y formó el Cuarteto de Cuerdas y Orquesta de Cámara. Sus historias recuperan esa relación cotidiana y profunda con la música, desde relatos sobre conciertos, ensayos, o con la presencia de notas, piezas, melodías en diversas circunstancias.
Moyano construyó su casa avanzando en función de los ingresos que recibía por premios: los cimientos, el techo, el laboratorio fotográfico, el lote vecino que usó de huerto y donde construyó una pieza extra. Quizás esos impulsos y deseos de construir y transformar se relacionen con la constante reescritura de sus obras, aun mucho después de publicadas, que recuerdan quienes lo conocieron y el testimonio de sus archivos.

Aunque no hay muchas referencias sobre su militancia en términos partidarios (fue candidato en 1973 por el Partido Revolucionario Cristiano), surgen anécdotas, textos y reflexiones propias que dan cuenta de su amplio compromiso político y social: “La sensibilidad con la que veo está del lado de los que sufren, del lado de los humildes. (…) No se trata de que no crea en la acción. Escribir es también una acción.”
Fue parte del equipo fundador del diario riojano El Independiente, en una carrera periodística cuyo mayor desarrollo fue como corresponsal del diario Clarín entre 1960 y 1976. Moyano aprovechó esa oportunidad para obtener ingresos extra —que ciertamente necesitaban para vivir—, pero también para escribir crónicas de la provincia, con denuncias textuales y fotográficas sobre ese interior olvidado, y notas de opinión recuperando la voz crítica de su amigo, Monseñor Angelelli“Lo que hay que erradicar es la miseria”, expresaba en una crónica sobre el Chagas y las políticas sanitarias.
En “El Rescate y Otros Cuentos”Juan José Hernández, uno de sus amigos escritores, recuerda y marca su distancia con la antinomia literaria entre Buenos Aires y el interior: “Seguíamos con Daniel en el redil de los escritores regionales, nada folclóricos, por cierto, y mucho menos porteños, pero sí un tanto subversivos o ‘rojillos’, como se decía en España, cuando de manera implícita dábamos una visión descarnada de la realidad de nuestras provincias y de sus problemas endémicos”.
La migración obligada, el desarraigo, la miseria, la marginalidad fueron parte de su experiencia como riojano por adopción y del “interior” (categoría que problematizaba: “No somos paisaje”). Reflejó, cruda pero poéticamente, esos movimientos y exilios varios en sus relatos, a través de personajes de provincias pobres en las grandes ciudades, en su extrañamiento e imposibilidad de encontrar el propio espacio, en la búsqueda de un refugio o inserción social.
Su humor, particular, irónico e irreverente, lúdico y a veces inocente, es parte hasta de los momentos más oscuros de sus relatos, y lo utiliza tanto en escenas cotidianas como para burlarse de las figuras de poder, los próceres, la historia “oficial”. Entre innumerables ejemplos, podemos mencionar su cuento “Civilización y Barbarie” sobre Domingo Faustino Sarmiento, “Anthropus Pampeanus”, sobre Florentino Ameghino, o la fundación de La Rioja en “El trino del diablo”“En la novísima ciudad, por su curiosa situación geográfica, no sólo sería muy difícil el acceso: salir de ella parecía, de entrada, una dificultad tremendamente complicada, ya que estaba lejos de todo, incluso de los puntos cardinales”.
Un día después del Golpe de Estado de 1976, Moyano fue detenido en su casa de La Rioja por las Fuerzas Armadas. Luego de ser encarcelado y torturado, fue liberado bajo amenaza de muerte y, en un exilio más, el más perturbador de sus viajes, se fue definitivamente a España en mayo de ese año con su familia.
“El día del golpe de 1976 yo estaba en Córdoba, intentando inscribirme en la Facultad de Filosofía, porque se me había ocurrido estudiar. Cuando regresé a La Rioja había controles como si fuera una ciudad ocupada. Llegué a casa… Me dijeron que habían detenido a casi todos los intelectuales. Muchos eran del diario El Independiente. Además, estaba detenido Ramón Eloy López, un poeta, un sacerdote, uno de los tres miembros del Partido Comunista, algunos de la JP y el arquitecto que proyectó la cárcel. Lo metieron en la celda de castigo. Esa noche dormí en casa, sabía que me podían detener. Había sido amenazado por la Triple A, y por LV14, la emisora local. Una locutora estaba leyendo un capítulo por día de ‘El trino del diablo’ y le dijeron que si seguía leyendo iban a volar la radio. Me amenazaron a mí, recurrí al gobernador, Carlos Menem y me había puesto custodia policial en casa -contó en una entrevista con Andrew Graham-Yooll-. Me levanté temprano, estaba preparando mi ingreso a la Facultad con ese placer de entrar por primera vez a esas disciplinas. Abrí un libro y vi que se detenía un auto: eran cuatro, tres caminaron despacio hacia casa. Mi hija María Inés, de siete años, dormía. Mi hijo Ricardo, que tenía catorce, estaba levantado junto a dos hijos de una familia amiga, y estaba mi mujer. Me apresuré a abrirles la puerta antes de que la derribaran. ‘¿Llevo documentos?’ ‘No los va a necesitar’, dijo uno. Eso me asustó. Pero no tuve tiempo de tener miedo. Quedé incapaz de reaccionar porque eso era insólito. Yo era periodista, además de escritor, trabajaba para Clarín, y músico y plomero. Me llevaron de casa al cuartel, en silencio. Estaba cerca. Al cuartel entré a los empujones. En un salón enorme estaba media La Rioja de pie, contra la pared (no nos dejaban sentar), con un colchón al lado. (…) Me enteré de que mis libros los secuestraron de la librería Riojana y los quemaron en el cuartel, junto con los de Cortázar Neruda. Qué honor. (…) Cuando me dijeron que podía abandonar la provincia, me fui a Buenos Aires, gestioné mi pasaporte, volví a La Rioja y en una semana levanté mi casa”.

La violencia, en diversas formas pero particularmente vinculada a su ejercicio desde el Estado, está presente en formas profundamente metafóricas en muchos de sus cuentos y novelas, como en “El Oscuro” (cuyo protagonista es un coronel del Ejército, donde aparece una historia asociada al asesinato del estudiante Santiago Pampillón en 1966, en Córdoba), “El Trino del Diablo” y “El Vuelo del Tigre”, el cuento ganador del Premio Juan Rulfo, “Relato del Halcón Verde y La Flauta Maravillosa”, o “Después de Este Destierro” entre muchos otros.
En su libro “Conversaciones con Daniel Moyano” (2010), Juan Croce recupera una breve crónica y una conferencia de los años setenta, donde Moyano habla de la unidad latinoamericana, las dictaduras, la apropiación de niños y secuestros de personas, como una de las primeras denuncias públicas sobre este tema.
En España, trabajó como obrero en una fábrica de maquetas para subsistir, y como crítico literario del diario El Mundo. Realizó talleres literarios, encuentros de escritores y cursos sobre literatura argentina en diversas universidades. La de Oviedo llegó a convertirse en un “refugio moyaniano”.
Durante el primer tiempo de su exilio no pudo seguir escribiendo, ya que decía que cada vez que debía nombrar una palabra no sabía cómo hacerlo. Luego, pudo reconstruir y publicar la novela “El Vuelo del Tigre” (1981), “Libro de Navíos y Borrascas” (1983), “Tres Golpes de Timbal” (1989) y su obra póstuma, el libro de relatos de “Un Silencio de Corchea”. Aunque sus obras se tradujeron al inglés y francés, Moyano decía sentirse un sudaca en el ámbito literario español. En 1983 volvió brevemente a la Argentina para la filmación de un documental de la Televisión Española, “El Amargo Pan del Exilio”, de la serie “Vivir Cada Día”.

Su interés por los lenguajes, las formas de nombrar y crear a través de las palabras, y los modos de comunicación, entre seres humanos y también con los animales (o incluso objetos) que participan en las historias, es otra peculiar característica. En su novela “El Vuelo del Tigre” es central la invención de un lenguaje percusivo entre las personas cautivas y vigiladas en su propia casa: “Los idiomas nacen solos, por necesidades extremas. Cuando algo necesita ser nombrado, el primer sonido que surja ya le corresponde”.

Además, resalta en esa obra la escritura con el uso de la negrita acentuando palabras o frases, o el hecho de no señalar casi los diálogos dentro del relato, en el que se van mezclando las voces de los personajes. Quizá que esta obra haya sido de algún modo “reconstruida” desde el exilio -la había escrito en La Rioja con el nombre de “El Salvador”, y fue enterrada allí por su mujer- puede vincularse con ese específico modo de escritura, que también puede mezclar pensamientos y discursos verbalizados.

Su compromiso con el registro como testimonio en fotos y crónicas, así como en la recuperación de elementos biográficos en las ficciones (en personajes, paisajes, situaciones, relaciones, objetos, lugares, anécdotas), marca también su valoración de la historia y la memoria, personal y colectiva, de la necesidad de construirlas y conservarlas, y las posibilidades de revisitarlas, reconstruirlas, compartirlas. “Los recuerdos mismos son una forma de permanencia, vida detenida, no sepultada, que está siempre al alcance de la mano, que es siempre una nueva posibilidad de vivir” (“El Oscuro”).
Falleció en España el 1 de julio de 1992, mientras estaba escribiendo la novela corta “Un Sudaca en la Corte” (editada inconclusa) y un libro de memorias musicales. Luego de su muerte se publicó en Buenos Aires su novela “¿Dónde Estás con tus Ojos Celestes?”.
Su novela “Tres Golpes de Timbal”, ambientada en un lugar inspirado en la localidad de Jagüé (La Rioja), dio origen a un particular encuentro anual de «artistas, enlazadores y astrónomos muleros» iniciado en 2017 en ese pueblo, tan peculiar como su propia obra.
El valor de la identidad, la defensa de la memoria, la recuperación de la historia frente al olvido y los intentos de borramiento, contra los abusos del poder y la desigualdad, son claves que atraviesan su obra y su vida, no solo como elementos de construcción de pertenencia -con su constante referencia a una “patria”, no pensada desde el Estado Nación- sino como bases ineludibles para la proyección del futuro y de una sociedad justa. “Ante el peligro de que Minas Altas desaparezca, he querido rescatar nuestra historia (…); recuperar un pasado que nos permita elegir un camino y prolongarnos en el tiempo, aquí o donde haya que huir. Los que nos persiguen desde siempre saben que nuestra memoria vale mucho” (“Tres golpes de timbal”).
A 30 años de su muerte, recuperamos a Moyano y todo lo que él supo y quiso resguardar para otras personas: para compartir el placer de su lectura y para sostener el desafío de continuar esa tarea colectiva y necesaria.

(Fuente: https://laretaguardia.com.ar/2022/06/daniel-moyano-habitar-un-exilio.html)



Descargar: 

Track 01: Andrew Graham-Yooll entrevista a Daniel Moyano (45:17)  

Ficha Técnica: Entrevista a Daniel Moyano realizada por Andrew Graham-Yooll. Madrid, 5 de agosto de 1987. Biblioteca de Autor Daniel Moyano. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=PQIJ4jIZXJs

Track 02: “Escribir AfueraDaniel Moyano” – “Ver Para Leer” (01:18)

Ficha Técnica: En el programa “Ver Para Creer” se plantean diversas situaciones conflictivas en las que Juan Sasturain debe participar para solucionarlas. Para hacerlo, recorre el fantástico mundo de la literatura en todos sus ámbitos y géneros, muestra libros y comparte temáticas de ellos. A su vez, en cada ocasión se debe recurrir a un tercero (al cual le realizan una breve entrevista) en busca de ayuda. Juan está acompañado de su amigo, Fabián Arenillas que encarna a los distintos personajes que lo auxilian o que le plantean la situación de cada programa. Ahora: “Escribir Afuera, Daniel Moyano”

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=51GmzFq4sj4

Track 03: Daniel Moyano, El Escritor del Destierro Argentino (12:50)

Ficha Técnica: El escritor y poeta argentino Juan Fernando García habla con #CorreoTV sobre el 40 aniversario de la novela “El Vuelo del Tigre”, de Daniel Moyano, un prolífico escritor de referencia en la literatura argentina. La Universidad de Toronto y el consulado de Argentina invitaron recientemente a Juan Fernando García a dar una charla sobre Daniel Moyano. @UofT #Argentina

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=U4zipbz615I

Track 04: El Protagonismo de la Oralidad en la Obra de Daniel Moyano (07:56)

Ficha Técnica: La “Cátedra Abierta Daniel Moyano” de la Universidad Nacional de La Rioja, realiza el miércoles 28 de agosto de 2024 el cuarto encuentro del año para abordar la obra del escritor. El espacio está abierto para toda la comunidad y busca profundizar sobre sus cuentos y novelas producidas en su etapa de vida en Córdoba.

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=2xsjgADAfqo

Track 05: Conversatorio: “Moyano Es Para Su Gente” (40:12)

Ficha Técnica: Equipo de investigación “Las Mujeres de Daniel Moyano: Entre la Realidad y la Ficción”. Disertan: Marisa Piehl, Victoria Ferrara, Agustina Garrott, Débora Barrionuevo, Paulina Carreño, Ailén Figueroa, Hulda Estrabou, Gustavo Contreras Bazán y Nicolás Jozami. Presenta: Universidad Nacional de La Rioja, Departamento de Ciencias Humanas y de la Educación. Profesorado y Licenciatura en Letras. XIX Feria del Libro de La Rioja. Una dosis de lectura (2021)

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=4HtvpEWlLWM

Track 06: "De Violines y Gallinas" de Daniel Moyano - por Quique Pesoa (17:34)

Ficha Técnica: “Y están las preguntas de siempre, cómo te iniciaste en la música y por qué la abandonaste, y lo peor que uno a veces no sabe lo que responde por que se olvida ...” Mil Cuentos – Audiocuentos.

Link para acceder al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=kN9HzTGrc8k 

jueves, 5 de febrero de 2026

CD 407 – Con Voz Propia: María Elena Walsh: “Yo Hacía Cosquillas Molestas al Poder”

Charla con María Elena Walsh:

La Joven Sabia de la Tribu

Selección de Diego Rottman

Un 10 de enero de 2011 moría María Elana Walsh. Para recordarla, digitalizamos una entrevista de Carlos Ulanovsky publicada en Clarín el 30 de octubre de 1983, el día en que Argentina votaba por primera vez después de la dictadura.

Sin saber todavía quién sería el nuevo presidente, hablan del rescate de Sabato, de cómo transitó el «Proceso» interior y el otro, qué hacer con los crímenes de los militares y de su militancia feminista en este reportaje hasta ahora inédito en el universo digital

Entrevista de Carlos Ulanovsky

Su última actuación en televisión –“antes de ser prohibida por las altas esferas”- fue en el 79, en un programa de Nicolás Mancera. Su libro y disco más recientes –“Antología a la madre” y “De puño y letra”- datan de un año antes, lo mismo que su más cercana actuación pública: el show “Chau ejecutivos”-precisa: “El fin de una época”- en el Hotel Bauen. Desde entonces, meses más, meses menos, la atrapó en varios sentidos “el proceso”, como denomina a su enfermedad, un cáncer de hueso del que salió viva. Ahora tiene pocas actividades y “estoy más bien dedicada a la meditación”, bromea y aclara: “Desde hace un tiempo reviso borradores de cuentos, textos infantiles y proyectos de canciones, abandonados por falta de ganas y fuerza.” Pasea al sol por la ciudad, va al cine y a veces se arrebata con el trabajo, como le pasó hace dos meses cuando se entusiasmó con un proyecto de teleteatro que no pudo concretarse por falta de fondos. Antes de eso ya le habían levantado la prohibición en TV.

Con miedos (“con los que aprendí a convivir”) y sueños (“fantasías humorísticas”, en realidad) como llegar a convertirse en intendente de la ciudad de Buenos Aires, María Elena Walsh está totalmente en la vida. Desde el silencio personal, elegido y no tan elegido, desde el recuerdo de sus poesías infantiles, que nunca dejaron de decirse, y la vigencia de su música que siempre se escuchó, porque a la memoria infantil es imposible censurarla, su figura y repercusión crecieron en lucidez e influencia a partir del articulo “País jardín de infantes», publicado por este mismo diario. Su lugar en la sociedad civil es claro. Desde la imperfección, desde el dolor, su mirada sobre lo que pasó en la Argentina ganó una impresionante autoridad. Hoy, que según ella, no salimos del jardín aunque gozamos de un recreo, afirma: “No tengo miedos: tengo vergüenza ajena por todo lo que ha sucedido”.

Clarín: – ¿Tenemos en la Argentina sabios de la tribu? Esa gente que ve más allá, que se adelanta a su tiempo, que, literalmente, es capaz de poner el grito en el cielo, ¿existe aquí?

María Elena Walsh: – Para muchos, uno es Favaloro, pero yo agregaría a Florencio Escardó, que no está en la nostalgia sino en el futuro; a Ernesto Sabato, que está todo arrugado por la realidad, y a María Elena Oddone que se hará y decidió ser bruja. Tengo la impresión de que también el pueblo es básicamente sabio, a pesar de que su sabiduría no sale en los diarios. Siempre están diciendo cosas ingeniosas. Tienen un gran refinamiento natural de gestos y expresiones; han vivido conectados con la naturaleza y tienen una experiencia de vida dura.

– Muchísima gente joven marchó hacia proyectos de muerte en los últimos años. Siento que -precisamente para eso servirían los sabios de la tribu- no hubo gente que se hiciera escuchar en esos momentos y gritara “Alto”, “Basta”. ¿Qué piensa de eso?

– Hace un poco más de 10 años se produjeron los fusilamientos de Trelew; a mí me espantó mucho porque lo sentí entonces como el comienzo de una masacre, como lo fue. En aquel momento yo hablé con algunas personas con el propósito de reunirnos y aparecer por televisión para denunciar la matanza. Hicimos un programa que condujo Blackie, en donde estuvo también, entre los que recuerdo, el cura Mujica, Sabato. El programa no fue al aire. Después, cuando el golpe era muy reciente, hubo una persona que se manifestó categóricamente contra la barbarie y fue Ernesto Sabato la voz de muchos que por distintas razones callábamos.

– ¿Sería justo pensar que la voz de Sábato no fue debidamente escuchada?

- Aquí, ningún gobierno, y ojalá que en un futuro haya un cambio, escucha lo que dice un intelectual. Más grave aún fue el silencio de los jueces que no reclamaron que el problema de la subversión se solucionara mediante la Justicia.

– ¿Qué es lo que selecciona como de capital importancia de estas elecciones?

- La esperanza que despierta. A propósito, me acordaba de algo que dice Cesare Pavese; abrir una puerta, un acto tan cotidiano, puede ser en una circunstancia, una maravilla. Él se refería a que había sufrido un período de arresto domiciliario. Y como muchos estuvimos aquí más o menos igual, en arresto domiciliario, ahora abrimos puertas. Por algunas, volvemos a ver paisajes macabros sobre los que no necesito insistir, pero otras veces abrimos las puertas más importantes, las de la esperanza, y eso nos parece una maravilla.

– Vi en una película una frase que me impresionó mucho: “Alguna vez hay que decirle toda la verdad alguien”. ¿Cree que estamos en el momento justo para intentar decir toda la verdad?

- Ahora es un momento en que se están diciendo muchas verdades; no sé si toda la verdad o simplemente verdades fraccionadas, pero igual es un momento importante después de que nos obligaron a ignorar tanto; creo que es un buen camino para componer toda la verdad.

– ¿Habrá un margen de felicidad posible en la Argentina?

– Creo que sí, porque aún en los peores momentos tuvimos una gran capacidad de gozar ciertas cosas. Por otro lado, aun sabiendo que la felicidad no es una cosa absoluta, esa debería ser la propuesta.

– ¿A qué momentos de felicidad se refería?

– Mezclados con tantos hechos dramáticos tuvimos instantes de felicidad y quizá el apogeo fue la alegría que despertó el Mundial, a la que rescato absolutamente.

– Hay una secuencia que duele al argentino y que usted retrata perfectamente en su tema “Como la cigarra”: una especie de eterno camino en cuyo trayecto somos matados y revivimos permanentemente. ¿Seguiremos asistiendo a nuestro propio entierro?

– Esto es lógico, parte de la vida, morir y resucitar, por supuesto formulado metafóricamente, y creo que nos seguirá pasando.

– Usted, concretamente, ¿salió más confortada de su último entierro?

- Digamos que una sale un poco estropeada pero con mucha más sensibilidad y comprensión y sobre todo con mucha más paciencia, entendiendo que la paciencia es un ingrediente indispensable de la vida. También me alienta que importantes sectores sociales, como los obreros, hayan sabido tener una grande y admirable paciencia.

- Durante estos años estuvo encerrada. Aparte de usted misma, ¿qué cosa concreta se llevó para el encierro?

– Primero, me he encerrado disfrutando del calor humano de los amigos que tenía cerca y de la gente aun desconocida. ¿Qué podía caber en un encierro para una persona con una vida como la mía?: los libros, la música. Si tuviera que rescatar un libro, uno de los que me hicieron feliz en este tiempo, fue el Quijote:

– ¿Por qué?

– Lo releí, o más bien lo leí porque nunca lo había leído completo y lo disfruté muchísimo. Lo recomendaría a todos, en especial la segunda parte.

– ¿Qué encontrará la gente en él?

– La vida. El humor que nos hace tanta falta. Desparpajo, falta de solemnidad cultural propia de Cervantes y un detalle que a mí me atraía mucho: la descripción de la naturaleza, de los bosques, de los ríos los enamorados, enloquecidos, corriendo por los paisajes.

– Usted estuvo muy enferma. Sin pecar de psicologista -o pecando-, no parece casual que se haya enfermado en estos años

– A mí no me gusta la interpretación de las enfermedades, pero a veces por humor negro o por estar pensando en muchas cosas, una hace paralelos. Hace muchos años en el contexto de una terrible epidemia de polio no faltó el descolgado de Barrio Norte que dijera que era el castigo de Dios por los excesos peronistas. Así que imaginemos adónde puede llegar una interpretación. Pero además de que lo decían los médicos, yo a mi enfermedad la he llamado “el proceso”.

– ¿Cómo está el “proceso”?

– Ahora estoy bien. Y lo digo, he hablado y hablo de mi enfermedad porque, a pesar de que sigue siendo una leyenda negra, se demuestra una vez más que el cáncer es curable en muchísimos casos.

– El suyo, ¿qué clase de cáncer era?

– Tumor en un hueso. Claro que una queda estropeada, como si la hubiera mordido un tiburón, más o menos, pero viva.

– ¿Es bueno sentirse viva?

– Si, ahora lo siento, aunque desde hace poco tiempo.

–  A veces se nos pierde este elemento de nuestra identidad, el ser y sentirnos argentinos, y es riesgoso. ¿Qué piensa de esa distracción?

– A pesar de nuestras desgracias, siento que se argentina es una felicidad, un privilegio. Yo, como muchísimas otras personas, tuve oportunidad de emigrar y no pude; sentí que era de aquí, que aquí tenía raíces. Sé que estoy hablando de algo irracional, pero así lo siento. Esa felicidad a la que aludo proviene de que todavía mantenemos una vida de principios afectivos, familiar y amistosa.

– ¿Se cansó de todo últimamente?

– ¿Tirar la esponja? Sí, naturalmente. Fue, como diría Silvina Bullrich, un momento muy largo, de un gran cansancio y desapego por la vida. Estuve como una planta triste.

– ¿Cómo volvió a florecer?

– Un poco de energía propia, mucha ayuda ajena e ir recobrando la salud mejoró mi ánimo y viceversa.

– Cualquier argentino puede dar fe de que no hay que haber estado enfermo gravemente para sentir una sensación de desarreglo total. ¿Cómo se sale de eso?

– Igual que con el miedo, también hay que aprender a convivir con esos sentimientos negativos tan intensos, mirarlos de frente, no tratar de extirparlos violentamente, sino tenerlos hasta transformarlos. Así como te decía que hay un progreso en el discurso político desde que empezó la campaña, también noto un progreso en nuestro ánimo; primero vimos todo con mucho escepticismo y ahora tengo la impresión de que ese escepticismo se va transformando en ilusión.

– ¿Existe un perdón posible?

– A mí, en el catecismo, cuando tenía 7 años, en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, en Ramos Mejía, me enseñaron que hay que hacer acto de contrición sincero y propósito de enmienda para merecer el perdón. ¿Considerás contestada tu pregunta?

– En parte sí, pero ¿cuál sería la contrición?

– Muy sencillo: arrepentirse sinceramente del pecado cometido y decir que uno no lo va a cometer más. Algo que yo no he oído en este país, de ninguno de los bandos.

– ¿Hay algo que podamos hacer todos juntos los argentinos hasta la asunción del próximo gobierno y de allí a 1990?

– Parece una propuesta de unanimidad utópica o fascista. ¿Todos juntos?: podríamos tratar de convivir con nuestras diferencias. Pelearnos, discutir, pero siempre con la noción de que somos hermanos -y esto te lo digo con las tripas en la mano como el rey Dagoberto de la canción popular francesa- hasta de nuestros verdugos. Solo sobre esa noción podremos juzgar o ser juzgados y proponernos una vida distinta.

– ¿Qué intuye que nuestra sociedad no sabe todavía y que a usted le importe mucho decirle a continuación?

– Machacaría sobre cosas sabidas, que las sabe, pero quiere ignorarlas. Por ejemplo, no se puede descuidar, ni decir que es secundario, ni que primero está la deuda externa si el tema es educación y cultura. Porque sin una enseñanza como debe ser, obligatoria, gratuita y laica; sin que a la cultura la dejen vivir en paz, que no la fomenten, que no la protejan, simplemente que la dejen respirar, sin censuras, no vamos a ser nunca un país.

– Por utilizar, como semejanza, términos técnicos en boga: ¿cuál es la «deuda externa» de nuestra sociedad?

– No entiendo muy bien.

– Claro, un psicoanalista lo llamaría culpas …

– A mí no me gusta eso de las culpas. El actual presidente [Reynaldo Bignone] vino a decirnos un día que todos éramos culpables, y eso no nos gustó. Nuestra deuda es grande, pero creo que empezamos a saldarla desde el momento en que empezamos a hablar. Tenemos deuda con los chicos que no pueden ir al colegio y pasan hambre, con las madres de Plaza de Mayo, con las abuelas de Plaza de Mayo, con los desocupados. El paso adelante que hemos dado es que estamos hablando. Aunque se destruyan las fotografías de los inundados en una exposición atacada por un comando sabemos que los inundados existen.

– Pienso en los chicos argentinos que este año cumplen 10 años. Por más protección que sus padres hayan intentado darles, conocieron como dice el tango todo lo bueno y todo lo malo ¿Cómo imagina la identidad de ese chico?

– A lo mejor lo que voy a decir es una expresión de deseos, pero es también algo apoyado en la experiencia. Los chicos se recuperan con mucha rapidez, y también los países. Por ejemplo, un chico que a la noche tiene 40 grados de fiebre, al día siguiente pasó esa crisis y está jugando encantado. A los países les pasa algo parecido, y tenemos el ejemplo de España. De modo que a los chicos que nacieron hace 10 años creo que los puede marcar, de acuerdo a cómo hayan vivido el deterioro social, creo que puede haber una adultez prematura, pero que han contado con una gran asistencia de padres y maestros y que las heridas no serán irrecuperables.


“Escuchen a las feministas”

– ¿Cómo ve a la mujer argentina?

-En este momento hay un hecho aberrante y es que las mujeres, aun siendo la mayoría del electorado, no tenemos una representación en los partidos, en la lucha electoral, en los futuros ámbitos parlamentarios ni se nos escucha para nada. Lógico por otro lado, porque estamos sumergidas en un gran atraso y porque seguimos viviendo dentro de normas machistas. Si no revisamos el machismo de nuestra sociedad vamos a seguir siendo víctimas todos de las grandes prepotencias. Además, tengo la impresión de que los hombres están viejos, pero viejos a los 35 años, que es muy grave. Muchos de ellos están en la nostalgia: el barrio, el tango, la callecita del suburbio, la primera novia, y eso también se transmite a la política. Las mujeres no arrastramos tanto esa nostalgia porque estamos obligadas a vivir más el presente y el futuro. 

– Me parece interesante su reflexión, pero tal vez como hombre que se incluye en ese perfil, me veo obligado a señalarlo que también nosotros somos damnificados de la tragedia.

– De acuerdo, ¿entonces por qué no lo pensamos juntos?

– Es lo que estamos haciendo usted y yo, ahora, pero ¿qué podríamos agregar para que esto no se convierta en un nuevo motivo de angustia, sin salida?

– Está bien. Yo dije que víctimas de esa prepotencia éramos todos, y también hay muchas mujeres machistas. Lo que digo es que allí hay algo importante para revisar.

– ¿Qué seria?

– El machismo. Esta respuesta pacífica de las mujeres no es algo contra los hombres. Cada vez que se intenta abordar el tema los hombres se sienten muy agredidos, pero estamos respondiendo a una agresión. Mi idea es que si no revisamos esas estructuras psicológicas tan viejas no vamos a salir nunca del asedio de la violencia y de la prepotencia.

– ¿Y una propuesta para ese intento de cambio?

– Que les hagan caso a las feministas que tienen la precisa, en lugar de calumniarlas.

– ¿Una precisa de las feministas?

– Revisar el papel de hombres y mujeres en nuestra sociedad y que las mujeres tengan mayor participación.

– Hay una candidata a vicegobernadora, dos candidatas a vicepresidenta de partidos pequeños, candidatas a diputadas: solo por mencionar algunos ejemplos.

– Pero es poco. No representa a una mayoría y no se puede hablar de que las mujeres no tengan preparación, porque, ¿qué preparación tiene un general para ser presidente?

Publicado el 30 de octubre de 1983

(Fuente: https://www.periodismo.com/2024/01/10/charla-con-maria-elena-walsh-la-joven-sabia-de-la-tribu/)



Descargar: 

Track 01: Juan Alberto Badía entrevista a María Elena Walsh (10:26)

Ficha Técnica: “Badía y Compañía”, Canal 13, 1984. Entrevista completa a María Elena Walsh con Manolo Juárez, el invitado musical para recrear a “Manuelita”. Producción General: Juan Alberto Badía; Coordinación de Producción: Marisa Badía; Producción Técnica: Picky Taboada; Producción: Carlos Compagno y Guillermo Quintero; Dirección de Cámaras: Jorge Stanzack, Willy Mealla y Oscar Maresca. Producción Musical, Preservación del VHS, Digitalización y Coordinación de Archivo Armusa: Claudio Koremblit

Link para acceder al vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=oHHSPIPBNFw


Track 02: Roxana Kreimer entrevista a María Elena Walsh (06:15)

Ficha Técnica: Entrevista a María Elena Walsh en el programa de Canal 11 "El Sonajero", conducido y escrito por Roxana Kreimer en 1989. En la entrevista María Elena nos habla de sus inicios en la escritura, sus influencias europeas del folclore español e inglés en su obra, el feminismo y el tango, su trabajo en SADAIC sobre el derecho de autor y la historia de la canción de "Tomar el Té".

Link para acceder al vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=ZD4dA5ltPkA&t=4s

 

Track 03: María Elena Walsh: Censura y Resistencia en la Dictadura (05:06)

Ficha Técnica: Casa Museo María Elena Walsh

Este contenido se realizó íntegramente en La Casa Museo María Elena Walsh del Municipio de Morón, Buenos Aires.

Link para acceder al vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=LgLDiSC-HJA

 

Track 04: Sara Facio sobre María Elena Walsh – Parte I (15:27)

Ficha Técnica: MEWxSF. Idea, Producción y Dirección: Graciela García Romero; Edición y Cámara 1: Federico Migueiz; Cámara 2: Sebastián Plos; Diseño Gráfico: Laura Morales; Realización Audiovisual: Cautela Productora; Agradecimientos: Sara Facio, Marisa Murgier y Cinecolor Argentina

Link para acceder al vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=NFRRzN1d9uY

 

Track 05: Sara Facio sobre María Elena Walsh – Parte II (15:05)

Ficha Técnica: MEWxSF. Idea, Producción y Dirección: Graciela García Romero; Edición y Cámara 1: Federico Migueiz; Cámara 2: Sebastián Plos; Diseño Gráfico: Laura Morales; Realización Audiovisual: Cautela Productora; Agradecimientos: Sara Facio, Marisa Murgier y Cinecolor Argentina

Link para acceder al vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=P0a5fTtaXwY

 

Track 06: Recordando a María Elena Walsh: Diálogos entre Gabriela Massuh y Laura Ramos (38:34)

Ficha Técnica: En "El Mes del Reino del Revés", homenajeamos a María Elena Walsh con un diálogo entre Gabriela Massuh y Laura Ramos, repasando la vida y la obra de María Elena Walsh. Producción General: Penguin Argentina.

Link para acceder al vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=MgsSL3PNiBQ

 

Track 07: Modo Radio: Especial María Elena Walsh. Entrevista a Rodrigo Ures, su coleccionista | Por qué leer (01:54:40)

Ficha Técnica: No solo creó “Manuelita” y nos dio canciones para repetir una y otra vez. María Elena Walsh fue una intelectual argentina que trató a los niños con respeto, escribió para adultos, cantó folclore en Europa y nos hizo (y hace pensar) con sus textos.

¡Vamos a homenajearla! Además, contaremos con la participación de Rodrigo Ures, coleccionista incansable de material sobre María Elena Walsh.

Link para acceder al vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=ct9sM_J6Uqw


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